La depresión postparto es un problema si los síntomas que vienen aparejados a ella se extienden en el tiempo más allá de dos semanas. Los expertos estiman que alrededor del 80% de las mamás sufren lo que se denomina tristeza o melancolía de la maternidad.  Sin embargo, este estado de ánimo caracterizado por cierta apatía y decaimiento es fruto, sobre todo, de los cambios hormonales que sufre la madre durante todo el proceso del embarazo y el parto. Cuando este estado se prolonga habría que hablar de depresión.

 

depresion postparto

Si las frustraciones ante las más nimias tareas, los llantos y el cansancio excesivo o la apatía se extienden por encima de esos 15-20 días de plazo y van acompañados de dificultades para conciliar el sueño, mal humor, cambios de estado de ánimo repentinos o desapego para con el bebé, entonces es necesaria la atención de un especialista.

Existe un método conocido como la Escala de Edimburgo, que sirve para diagnosticar el problema de la madre en función de los síntomas que dice experimentar. Cerca de dos de cada diez madres pasan por el trance de la depresión postparto en mayor o menor grado que, en su manifestación más extrema, puede resultar en la incapacidad de la nueva mamá de estar a solas con el recién nacido.

Asimismo, existen una serie de condicionantes que hacen que ciertas mujeres sean más propensas a padecer depresión postparto. Haber sufrido patologías durante el embarazo, el tipo de parto, la edad de la mujer y su nivel socio-cultural son algunos de los parámetros que pueden influir en la manifestación de esta enfermedad. La falta de sueño y el cansancio, la juventud de la madre, si se han producido complicaciones durante el embarazo, los antecedentes familiares o un escaso apoyo familiar son factores que también pueden servir de detonante de esta situación. El ejercicio físico moderado, realizar actividades que ocupen la mente durante un rato (leer, pintar, escribir…), contar con el apoyo de la pareja o la familia y gozar de una alimentación equilibrada y un descanso adecuado son ‘armas’ que nos pueden ayudar a combatir estos anómalos estados.

Páginas especializadas, como Joven Bebé recogen diferentes consejos, reportajes y artículos divulgativos que, sin duda, pueden ayudarte a determinar si tu caso se corresponde a una depresión postparto o es simple melancolía ante el fin del embarazo y los cambios físico-químicos que ello conlleva.

 

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