Cuando a alguien le duele la tripa, todo el mundo parece pensar en una apendicitis. Sin embargo hay muchas causas de dolor de barriga y muy pocas apendicitis. En medicina no existe nunca la certeza absoluta de casi nada, pero en este tema hay ciertas cosas que pueden hacernos pensar en apendicitis y otras que casi lo descartan. Las características habituales de una apendicitis son las siguientes:

  • Es un dolor constante que va en aumento. Suele empezar como una leve molestia que poco a poco se va haciendo insoportable.
  • El dolor suele empezar en la parte central de la barriga, pero en poco tiempo se va haciendo cada vez más intenso en la parte baja derecha de la misma.
  • Suele empezar con febrícula que no sube mucho pero tampoco baja (37-37,5º). Cuando una apendicitis sube la fiebre a 38,5 o 39º es porque se ha perforado. En esos casos la barriga está hecha una tabla con un dolor insoportable y constante.
  • A veces se acompaña de vómitos y suelen perder las ganas de comer.

Todo esto es lo habitual, pero como no todos somos iguales, ante un dolor intenso o persistente del abdomen conviene siempre que sea valorado por un pediatra. Las pruebas diagnósticas más habituales cuando hay dudas son la ecografía y una analítica de sangre. Cuando por fin llegamos al diagnóstico de apendicitis, el tratamiento está claro: la operación

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