El masaje perineal es la mejor forma de añadir elasticidad al perineo de cara al parto. Para que sea efectivo la mujer deberá realizarlo al menos de 6 a 8 semanas antes de la fecha prevista de parto. Tiene que ser regular y hacerlo cada día de 5 a 10 minutos. No es fácil cuando tu tripa es gigante y no te ves nada bajo el ombligo. Puedes usar un espejo para ayudarte o un ayudante. La pareja puede colaborar en esta labor, ya que es más fácil si alguien te lo realiza.

Cada cuerpo es único, como lo será cada bebé y cada parto. Pero para todas las mujeres es beneficioso si se hace constantemente, relajadamente y con cuidado. Vacía la vejiga antes de empezar el masaje para estar más cómoda y tener los músculos pélvicos más relajados y si notas dolor o tienes algún tipo de problema, consulta antes con tu matrona.

Si vas a masajearte tú sola busca una postura que te resulte cómoda antes de empezar. De pie, levanta una de las piernas y apóyala en el retrete, por ejemplo. O sentada de espaldas apoyada en cojines, siempre con ayuda de un espejo, puedes hacerlo. Lo importante es que estés relajada y cómoda.

Usa aceite de oliva virgen o algún otro aceite vegetal puro no contraindicado en embarazos. Nunca uses aceites perfumados. Cuida que las manos estén bien limpias y las uñas bien cortadas, sin ninguna aspereza que pueda dañarte. Si lo haces tú sola moja tu dedo pulgar e índice hasta que estén bien lubricados. No introduzcas tus dedos en el aceite para evitar infecciones. Mójalos bien poniéndolos debajo del chorro de aceite.

Introduce tus dedos lubricados de 2cm a 4cm aproximadamente en tu vagina Presiona suavemente pero con firmeza hacia afuera, como estirando y desliza el masaje hacia el perineo, que es la zona comprendida entre la vagina y el ano. Cambia las direcciones siempre que quieras, de forma regular, hasta que completes los 5 minutos. Hidrata tus dedos todo lo que necesites pero ten mucho cuidado con la higiene para evitar infecciones.

Lo importante de este ejercicio es la regularidad. Al principio notarás que los tejidos están muy tensos pero poco a poco, con la práctica, notarás la diferencia y verás que son flexibles y elásticos.

La relajación de la madre juega un papel fundamental durante el masaje perineal como lo hará más tarde durante el parto.

Dejar una respuesta