Son muchos los métodos que defienden las abuelas para adivinar el sexo del futuro bebé. Es muy común que las personas mayores, sobre todo mujeres, se aventuren a decirte si vas a tener niño o niña según la forma de la barriga, lo hinchados que tengas los labios, la manera de sentarte…

Uno de los métodos adivinatorios más conocidos es la forma de la barriga, que, con el paso del tiempo y debido a su poca efectividad, ha ido sufriendo cambios. Para algunos, tener una barriga redonda es porque albergas una niña, mientras que si la forma es más de punta, es que tendrás un niño, aunque yo he oído la versión totalmente contraria.

También es popular decir que las niñas se quedan con la belleza de la madre, por eso, cuando se está embarazada de una niña, la mamá está menos guapa mientras que las embarazadas de niños, lucen un mayor atractivo y frescura en su rostro.

Hace poco, escuché un nuevo método; se trata de pedir a una mujer embarazada que te muestre las manos. Si lo hace con las palmas hacia arriba, es que tendrá una niña, mientras que si te muestra los nudillos, es que será chico.

En mis dos embarazos, me han aplicado todos estos métodos y no puedo decir que hayan sido efectivos, a no ser que tengamos en cuenta el factor azar. El único método que, hasta el momento, le ha dado la razón a las abuelas, es el que se fija en el lugar del nacimiento de pelo. Mi vecina auguró que mi segundo embarazo sería una niña porque mi hijo mayor tenía el nacimiento del pelo a un lado. Y así fue. Por curiosidad, he comprobado este método en las personas de mi entorno y en todas, se cumple.

Desde aquí, invito a que hagáis un estudio para comprobar si este método es efectivo. Si el hermano o hermana mayor tiene el nacimiento del pelo en medio, el hermano o hermana pequeña, será del mismo sexo. En caso de tener el nacimiento del pelo a un lado, el siguiente será del sexo contrario.

 

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