Mindful eating: enseña a tu hijo a comer de manera consciente en 4 pasos

Minful eating es importante incorporar alimentos saludables.

El mindful eating es una práctica conocida como alimentación consciente consiste en respetar las necesidades del cuerpo evitando atracones.

El mindful eating es una propuesta que aplicada a los niños los ayuda a recuperar la capacidad de escuchar su cuerpo e identificar cuando tienen hambre. En realidad, cuando son pequeñitos lo identifican porque están muy conectados con las necesidades y sensaciones internas, pero a medida que crecen se van olvidando por las distracciones a las que están expuestos.

Mindful eating: concepto y sus principios básicos

Se basa en tomar conciencia y estar completamente presente cuando estás comiendo. El mindful eating enseña que al prestar atención a la comida y estar allí en el momento, podemos encontrar más alegría al comer. Los resultados serán hábitos alimenticios más saludables y mejorará la digestión.

Lo que comen tus hijos a diario es importante. Pero si desarrollas hábitos saludables en torno a la alimentación, también querrás concentrarse en ayudarlos a construir una relación saludable con la comida que le beneficiarán durante toda su vida, mucho más al comenzar a hacerlo cuando son pequeños.

¿Cómo enseñar a los niños mindful eating?

Masticar bien los alimentos

Los niños deben masticar bien toda la comida y dejar el tenedor entre bocado y bocado. Masticar conduce a la gratificación relacionada con la comida, lo que puede evitar que el niño coma demasiado.

Observar lo que hay en el plato, qué contiene, qué colores hay qué sabores, que texturas; de esta manera los niños serán conscientes de las sensaciones que experimentan a través de explorar lo que tiene en el plato y realizar la experiencia sin apuros.

Sentarse a la mesa

Mindful eating : deben sentarse a la mesa para comer.
Mindful eating : deben sentarse a la mesa para comer.

Con demasiada frecuencia, los niños corren y se distraen durante las comidas. Este modelo les enseña a prestar atención a lo que están ingiriendo, y además eliminar otras actividades como juguetes, móviles, televisión, solamente utilizar todos los sentidos para comer.

Deja que los niños ayuden a comprar y preparar los alimentos

piramide alimenticia ok

Es ideal para la práctica de mindful eating que los niños participen en el proceso de creación de comidas de principio a fin.

Llévalos contigo cuándo vas de compras para que conozcan y vean los ingredientes qué necesitas para prepararlo.  Muéstrales cómo seleccionar las verduras y carnes más frescas.

Luego, pídeles que te ayuden a preparar la comida, ya sea lavando productos, revolviendo salsas o picando verduras. Hacerlos parte de todo el proceso de preparación de alimentos les ayudará a apreciar la comida mucho más.

Enséñales a preparar alimentos saludables, recuerda que ayudarte en la cocina también les enseña importantes habilidades para la vida, y se beneficiarán desde ahora hasta la edad adulta.

madre hijo cocinando receta cocina comida 1

Evita el uso de alimentos como recompensa

Ten en cuenta que el objetivo del mindful eating es enseñar a los niños a comer de manera consciente y desarrollar hábitos alimenticios saludables.

Ofrecer una golosina o un postre como soborno por comer sano refuerza la idea de que la comida más sana no es tan buena. Que una golosina es una “recompensa” por consumir algo que es una tarea ardua, envía mensajes erróneos sobre los dulces y la comida sana.

Debes evitar que los niños relacionen las golosinas dulces y azucaradas con la felicidad o el éxito porque esta conexión puede llevar a una alimentación emocional y otros hábitos alimentarios poco saludables.

Puede comer un postre, pero es bueno hacerlo en familia y sin ningún otro motivo que no sea disfrutarlo y sentirse feliz.

Para terminar…

Es muy importante practicar mindful eating con los niños ya queremos que actúen como científicos y usen todos sus sentidos para investigar su comida.

Esta práctica tiene muchos beneficios además del hecho de alimentarse. Es acostumbrar a los niños a estar en contacto con sus estados internos, serán más conscientes de sus emociones y les  resultará más fácil identificarlas y regularlas. Verás cómo mejora notablemente su calidad de vida.

Fotos: Pixabay.

Ir arriba