madre_e_hijo

Un simple consejo, que muchas veces se nos pasa inadvertido, y que es muy bueno acostumbrarlo desde muy pequeño: Si crees que tu hijo no te atiende cuando le hablas estás muy equivocada. Te darás cuenta con el tiempo que son esponjas que van absorbiendo explicaciones y vivencias que dejan huellas en su proceso de crecimiento. Si además, le hablas a la cara mirándole a los ojos permitirás una comunicación mucho más directa y positiva.

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