La natación es uno de los mejores ejercicios que una embarazada puede practicar sin ningún inconveniente durante todo el embarazo. El hecho de flotar en el agua permite que se tonifiquen todos los músculos sin forzarlos violentamente, como lo hacen otras actividades más violentas. Además la natación también ayuda a la hora de mantener el peso de la embarazada, ya que hace que se quemen esas cuantas calorías de más que le sobran a la embarazada. Todos los estilos se pueden realizar, aunque el más aconsejado es nadar de espaldas.

Se comprobó que la natación, aparte de tonificar los músculos, relaja, mejora la capacidad respiratoria y la posición de las vértebras, disminuyendo los dolores de espalda tan frecuentes durante el embarazo. Además de ser una actividad física muy divertida que se puede realizar con la pareja, el agua hará que la embarazada pierda la sensación de sobrepeso corporal, especialmente en el último trimestre del embarazo y aliviará las molestias y dolores.

Otros consejos que podemos dar a la embarazada son:
• Tanto si se nada en piscina como en el mar, habremos de buscar las zonas menos profundas, que no cubran, para poder descansar en el momento que lo deseemos poniéndonos de pie.
• Es aconsejable no utilizar ropas demasiado ajustadas, para no entorpecer la circulación sanguínea. Los bañadores o bikinis premamá son la mejor opción.
• La temperatura del agua debería sernos agradable, no es bueno que esté muy fría ni excesivamente caliente. Una temperatura alrededor de los 27-31 grados centígrados es adecuada.
• La temperatura exterior también habrá de ser templada, evitando nadar al aire libre en las horas centrales del día para evitar quemaduras o insolaciones.
• En el caso de nadar al sol, no olvidar la protección solar para nuestra piel. En un momento en que somos más susceptibles a sufrir alteraciones cutáneas, como las manchas, nuestra piel necesita un cuidado especial.
• También, para seguir protegiendo la piel y el cabello, eliminar los restos de cloro o sal de nuestro cuerpo y aplicar una crema hidratante tras la ducha.
• No tratemos de alcanzar metas que nos cuesten esfuerzo o resulten imposibles. La natación en estos momentos especiales es para disfrutarla de manera relajada, sin forzar.
• A pesar de ser relajada, no implica que sea esporádica, pues podríamos perdernos todos o parte de sus beneficios: una rutina de ejercicios, estableciendo unas sesiones semanales o incluso diarias es lo mejor.

 

 

Imagen: embarazo semanasemana

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