¿Otra vez? Que a tu bebé le entusiasme repetir una y otra vez el mismo juego es bueno…..y tiene su explicación.
La capacidad de repetir las cosas sin agotarnos es uno de los dones que la naturaleza nos ha proporcionado a las personas para que sintamos placer haciendo lo que necesitamos. En el caso de los niños pequeños está clarísimo: cuando empiezan a caminar lo intentan mil veces hasta que lo consiguen, aunque se caigan y se hagan más de un chichón. Y con sus juegos, como con sus aprendizajes, también ocurre lo mismo.

TEN PRESENTE CIERTOS ASPECTOS:

• Le ayuda a mejorar. La repetición es una acción que a todos nos resulta imprescindible para ampliar y mejorar nuestros conocimientos.
• Aprender por sí mismo: La claridad de la repetición le ayuda en la comprensión y asimilación de nuevos conceptos.
• Le da confianza: Saber qué va a ocurrir le gusta, le da seguridad.
• Sube su autoestima: Sabe que tiene que hacer para que algo suceda. Y eso le llena de satisfacción (“¡mira qué sé hacer!”). Si todavía no tiene práctica, le enorgullecerá el hecho de conseguirlo.
• La sorpresa le estimula: Con algunos juguetes, cada vez que pulsa un botón ocurre algo distinto. Está deseando ver lo que va a suceder.
• Tiene ante él todo un mundo por descubrir: Su capacidad de repetición es mucho mayor que la nuestra porque está en una época de aprendizaje. Los adultos somos más selectivos, pero muchas veces también escuchamos una canción un montón de veces sin odiarla. ¿verdad?
• Es básico: Evitar caer en la comodidad. Proporciónale la oportunidad de variar. Incentiva su curiosidad y deja que sea él quien elija.

POR ETAPAS:

  • Cuando es bebé. Es “repetidor” al 100%. No importa el qué: le gusta hacer lo mismo una y mil veces porque tiene mucho que aprender.
  • Cuando cumple 3 años. La frontera depende de cada niño, pero más o menos sobre esta edad su locura por repetir se calma. Eso sí, sigue encantado de ver mil veces la misma película, leer y escuchar otras mil el mismo cuento, jugar al mismo juego o cantar la estrofa de una canción hasta la saciedad.
  • Cuando cumple 8 años. Es mucho más selectivo. Sólo acepta volver a hacer lo que realmente le entusiasma.

1 comentario

Dejar una respuesta