embarazo

Imaginad que estáis en un momento en el que no querríais tener un hijo ya que estáis estudiando en la Universidad, realizando un sueño o cualquier cosa que os limitase hacerlo. Imaginad que justo en ese momento os enteráis de que estáis embarazadas ya que alguna vez puede suceder esto aun habiendo utilizado todos los métodos anticonceptivos. Ante una situación así, las personas pueden reaccionar de diferente manera: abortando o siguiendo para adelante.

A una mujer que no espera quedarse embarazada puede ser de sensación de incapacidad para sobrellevar la función maternal, porque al no tenerlo planeado no existe la percepción del ‘yo puedo ser madre’, las mujeres se ven enfrentadas a muchos pensamientos de inseguridad, de cómo sobrellevar el trabajo, las posibilidades de surgir en la vida, y la sensación de que con un hijo todo se hace más difícil porque ya no está sola, genera mucha angustia y muchas preguntas.

El proceso de aceptación de este “nuevo estado”, siempre será diferente para cada mujer, pues todas tienen ocupaciones y responsabilidades distintas. La recién embarazada puede pedir consejo a otras mujeres, hablar con profesionales de sus alternativas… y es que debe tomar una decisión que le beneficie a ella. A veces, ante una circunsancia lo mejor es hablar con alguien que sepa orientarnos; otras veces, por cualquier motivo, no es el motivo y debemos entenderlo y aceptarlo. Por ejemplo, si una mujer no tiene dinero para poder cuidar a un bebé, deberá pensarse muy bien su decisión. Todo acto tiene sus consecuencias.

 

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