Tacto y olor maravilloso. Así es la piel de los bebés que tanto nos gusta acariciar y besar. Disfrutar de estos momentos íntimos con los peques de la casa son sin duda, unos de los más especiales. Para que estos ratitos de felicidad sean únicos, es necesario saber cómo es la piel de los recién nacidos y conocer qué es lo que hace diferente a la de los adultos para ofrecerle los mejores cuidados. Para ello, la leche corporal de caléndula de Weleda es perfecta para aportar la dosis de hidratación y suavidad que necesita la piel de nuestros niños. Para conocer cuáles son los beneficios y cómo cuidar la piel de nuestros bebés, en este artículo desvelamos todos los detalles.

Cuida lo que más quieres

La piel de nuestros bebé es diferente a la de los adultos, es más delicada y exigente, por lo debemos prestar especial atención a los cuidados del bebé. El aspecto visual no es lo único que se diferencia, ya que internamente existen distintos aspectos que conviene tener en cuenta. Por ejemplo, la capa córnea es más fina, por lo que la permeabilidad es mayor y hay que prestar atención al hecho de usar productos que sean indicados para bebés sin tóxicos.

Productos como la leche corporal de caléndula calmará su piel y además, es perfecta para prevenir la sequedad cutánea. Por otro lado la crema pañal de caléndula también será perfecta de cara a proteger el enrojecimiento de su piel. Gracias a las propiedades de la caléndula, podremos proporcionarle grandes beneficios a través de los productos cosméticos naturales. Cuentan con ingredientes biológicos que se convierten en los más idóneos para su piel, puesto que no la dañan y le aportan múltiples beneficios.

Por otra parte, es importante saber cómo debemos cuidar la piel de nuestros bebés. En primer lugar, debemos tocar al bebé con nuestras manos bien limpias para no contagiarle infecciones. A continuación, debemos mantener su piel correctamente hidratada, pero no abusar de ello. Basta con hacerlo una vez al día, pero que no contenga tóxicos o irritantes en su composición.

Durante los primeros días, algunos papás lavan a sus bebés por partes o bien, le dan baños cortos. En este caso, lo que debemos cuidar es que no pierda calor y que la zona que se encuentra en el cordón esté bien seca. Los jabones que se empleen deberán ser indicados para ellos, suaves y no contener gran cantidad de perfumes o espuma. Así, no arrastrarán la grasa de su piel que se convierte en un protector natural para ellos.

En estos casos, lo más importante es acudir a los mejores productos para nuestros pequeños. La cosmética auténticamente natural es la que mejor funciona y la que mayores ventajas tiene. Ahora que conocemos cuáles son los cuidados que necesita la piel de nuestros bebés y cómo hacerlo, es el momento de ponerlos en práctica y asegurarnos de que esos ratitos de felicidad serán compartidos. No hay nada más bonito en el mundo que ver a nuestros bebés felices, pero además, también es importante contar con la tranquilidad de que están sanos y cuidados.

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