embarazo

El estrés de la madre durante el embarazo se asocia con el desarrollo de patologías relacionadas con la obesidad en los hijos cuando alcanzan la edad adulta. La creciente prevalencia de la obesidad no puede ser atribuible únicamente a factores genéticos o a una mala nutrición, sino también al estilo de vida y a factores ambientales adversos. El ritmo acelerado que caracteriza a la sociedad produce una elevación de la tasa de estrés en la población y este aumento, paralelo a las tasas de obesidad, hace necesario el análisis de la interacción entre estos dos factores, que no solo afectan a la edad adulta.

Actualmente,  muchas mujeres siguen con su vida frenética durante el embarazo hasta casi dar a luz, sin percatarse del estrés que puede estar sufriendo. Es importante que nos demos cuenta de que estamos embarazadas y que, como tal, debemos llevar una vida más tranquila y evitar riesgo de estrés y ansiedad. Una vida saludable durante el embarazo no consiste únicamente en una buena alimentación, en un buen aporte de vitaminas y minerales, sino también en tener una vida tranquila, sin estrés.

La futura mamá puede adoptar algunas buenas costumbres para evitar sufrir estrés y vivir un embarazo sereno, saludable y feliz. Sé consciente tanto de tus límites como de tus propios recursos. Lo que debes hacer es lo siguiente: recurre a ejercicios de relajación, como el yoga o la meditación; sigue una alimentación sana, rica en frutas, verduras y cereales; duerme, al menos, ocho horas diarias; bebe mucha agua, al menos, un litro y medio al día; practica ejercicio, como mínimo, dos horas a la semana de natación, gimnasia suave o paseo. En definitiva, cuídate como se merece.

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