Hoy comparto con vosotros esta deliciosa receta infantil, se trata de sabrosas pechugas de pollo rellenas de espinacas y jamón para darle más sabor. Es un plato delicioso y además rico en proteínas y vitamina. Recuerda que las verduras son productos muy importantes en la dieta básica de nuestros hijos.

Esta receta puede ayudar a que los más pequeños de la casa coman verduras y carne con poca grasa. En definitiva es un plato sano y fácil de hacer. Ahora tienes una receta infantil más, para hacer en casa. Si te animas aquí dejo los ingredientes y los pasos a seguir.

INGREDIENTES

receta infantil

  • 2 pechugas
  • 300 gr de espinacas
  • 4 lonchas de queso
  • 50 gr de jamón serrano
  • 1 cebolla blanca
  • 1 cebolla roja
  • 1 zanahoria
  • 1 cerveza sin alcohol (para dar un sabor más rico)
  • Aceite de oliva (virgen extra si puede ser)
  • Sal
  • Pimienta molida
  • Albahaca (un poco y al gusto)

PREPARACIÓN

El primer paso es limpiar bien las pechugas y reservarlas a un lado. Luego hacemos el delicioso relleno. Para ello sofríe la cebolla, que hemos de picar muy fina, en aceite de oliva virgen extra. Basta con dos cucharadas de aceite para la cebolla. Deja pochar muy bien (que esté blandita) y añade el jamón picado en trozos pequeños, para que tu hijo los pueda masticar bien. Cuando esté todo al punto, añade las espinacas y remueve.

Ahora abre las pechugas, para rellenar por dentro, y aliña con pimienta molida, albahaca y un poco de sal. Luego coloca una loncha de queso que más le guste a tu hijo y sobre ésta, añade el relleno preparado. Luego enrolla cada pechuga e introduce en una fuente para horno o una placa. Prepara el recipiente con un poco de aceite, una zanahoria bien picada y una cebolla roja también picada.

Añade sobre todo el conjunto la cerveza sin alcohol y listo para hornear a 180 grados. Debes dejar las pechugas durante una hora y cuarto, aunque dependerá de lo grandes que sean. Para que las pechugas se hagan bien, puedes darle la vuelta a mitad del horneado y ¡cuidado de no quemarnos!

Cuando pase la hora y cuarto, saca del horno y deja reposar un poco. Luego aparta en un colorido plato y sirve a tu hijo. Verás qué deliciosas han quedado, con el queso derretido y muy sabrosas. Acompaña este plato con algo que le guste a tu hijo como algunas patatas o algo más sano como una ensalada.

foto: food

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