bebe

Los recién nacidos suelen dormir muchas horas al día. Conforme va creciendo, el sueño va haciéndose más formal hasta llegar al punto de que los bebés sólo duermen como los adultos, por la noche y alguna que otra siesta. Aunque los recién nacidos tienen la tendencia a dormir 18 horas al día, lo hacen en pequeños periodos de tiempo a lo largo de todo el día. Los bebés que se duermen por sí solos son más propensos a dormirse más rápidamente y aprenden cómo calmarse ellos mismos para dormir. Los padres que mantienen contacto visual con sus bebés adormilados los están animando sin darse cuenta a que salgan de la zona del sueño.

Si tienes que entrar en el área donde está durmiendo tu bebé por la noche, no mantengas su mirada, hables o te acerques a verlo ya que podría despertarse e interesarse en ti y no volver a dormirse. Si queréis que vuestro bebé descanse y duerma en profundidad, debéis seguir estos consejos: el colchón debe ser firme, sin almohada o una muy finita; deben dormir boca arriba para prevenir así el síndrome de muerte súbita; debes utilizar sábanas, fundas, forros y colchones específicos para el bebé, hechos y pensados para su tamaño; intenta que la temperatura de la habitación sea agradable; que no haya juguetes o demás cosas que puedan molestar al bebé e interrumpir su sueño, en la cuna.
En definitiva, debemos crear una rutina para el bebé para que vaya aprendiendo cuándo debe dormir, y cuanto más mejor para poder dejar descansar a los papás. Conforme vaya creciendo, esto será más fácil.

Dejar una respuesta