Muchas mujeres, cuando se quedan embarazadas, se plantean si llevar el seguimiento del embarazo a través de la Seguridad social o de un médico privado.

Hay opiniones para todo y no se puede decir que haya una opción mejor que otra. Depende de la situación de cada persona, sus requisitos, su poder adquisitivo o la confianza que tenga en el ginecólogo en cuestión.

A través del seguro privado, se hace un seguimiento algo más detallado, con más visitas y control por parte del ginecólogo. En un embarazo normal, sin complicaciones o anomalías que salgan del proceso habitual, se realizan más visitas, análisis y controles médicos que en la seguridad social.

Por regla general, las embarazadas se aseguran una habitación individualizada en el hospital que elijan para dar a luz y además, también tienen prácticamente asegurado que le pondrán la anestesia epidural hecho que, en la seguridad social, no tienen garantizado, aunque cada vez se realice con más regularidad.

Por otro lado, hay quien opina que llevar el seguimiento del embarazo a través de médico privado, prácticamente te asegura que va a ser un parto programado que, incluso, puede acabar en cesárea. Del mismo modo, también son muchas las opiniones que defienden el parto a través de la seguridad social puesto que, en caso de complicación, el servicio médico y quirúrgico está mucho más preparado que en cualquier centro privado.

También hay quien quiere que le atienda en el parto su ginecólogo/a de confianza, quien le ha llevado su historia médica desde siempre y quien, además, ha atendido a otros miembros de su familia. En este caso, puede que elija seguro privado o seguridad social, en función de donde trabaje su médico.

Si tienes dudas, puedes informarte de todos los servicios que ofrecen tanto los servicios públicos como privados para decantarte por una opción u otra. Así como recavar información por las opiniones de distintas personas que hayan llevado su embarazo de una forma u otra.

 

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