El ritmo de vida actual ha hecho que cada vez sean más las madres que opten por comprar potitos industriales y es que a veces no tenemos tiempo para prepararlos. Los potitos constituyen una alimentación complementaria a la lactancia, que se introduce a partir del cuarto o sexto mes del niño, con el objeto de completar el aporte de energía y nutrientes que requiere el bebé. Los potitos industriales son aquellos que compramos que ya vienen preparados y no los que preparamos en casa.

Los potitos industriales y los caseros presentan un valor nutricional semejante, según un estudio elaborado por el Instituto de Investigación Sanitaria del hospital La Fe de Valencia y la Universidad de Murcia. Respecto a las diferencias proteicas, dependen de la variedad cárnica empleada o a la cantidad añadida a la fórmula. También debemos tener en cuenta la cantidad de sal añadida, por lo que en el caso de los purés caseros se corre el riesgo de sobrepasarse en las concentraciones de sal recomendadas. El hecho de ofrecerles papillas muy dulces o saladas puede influir en sus preferencias en edades más avanzadas. A partir de los cinco o seis meses de edad se debe comenzar a incluirse en la dieta alimentos ácidos de forma progresiva.

el motivo de indagar en las diferencias entre los potitos industriales y los caseros ha venido dado por el aumento detectado en el consumo de los preparados industriales. En definitiva, papás y mamás no debeis preocuparos por esto y es que los potitos que compremos en las tiendas son igual de buenos que los que preparamos en casa. La diferencia es que si los preparamos nosotros los podremos hacer a nuestro antojo, pero si no tenéis mucho tiempo, no os preocupéis.

 

 

 

1 comentario

  1. me parece fatal que se diga que los potitos industriales sean igual que los casero , desde cuando la comida fresca se puede mantener fuera d la nevera , que llevaran para que se mantengan

Dejar una respuesta