Existen diferentes definiciones para las situaciones de hipertensión y embarazo:

Hipertensión gestacional. Definida como la hipertensión que aparece en la segunda mitad del embarazo en una mujer que previamente presentaba una tensión arterial normal, sin edema ni proteinuria y en la que se produce una normalización de la tensión alrededor de 10 días después del alumbramiento. Este grupo constituye la mayoría de las pacientes con hipertensión en el embarazo y suele tener buen pronóstico fetal y materno.

Preeclampsia: Así se denomina al cuadro clínico de hipertensión gestacional (por encima de 140/90 mmHg) asociada a proteinuria (más de 300mg/día)

Eclampsia. Caracterizada por el desarrollo de convulsiones o coma en pacientes con signos y síntomas de preeclampsia, en ausencia de otras causas de convulsiones. Es la forma de peor pronóstico materno y fetal.

Enfermedad hipertensiva crónica. Es la hipertensión crónica de cualquier causa. Este grupo incluye a las pacientes con, hipertensión preexistente (presión igual o mayor de 140/90 mmHg en dos ocasiones antes de la vigésima semana de gestación), o, aquéllas en las que la hipertensión persiste más allá de posparto. La enfermedad hiperten
siva crónica suele tener mejor pronóstico, salvo que se complique con una preeclampsia. En genral es bien tolerada mientras la presión arterial distólica no supere los 100 mmHg (con o sin tratamiento)

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