Organizar unas vacaciones con niños puede llegar a ser algo estresantes por las muchas cosas que debemos preparar y que no se deben olvidar. Si vamos a viajar a la playa, algo fundamental es contar con una buena crema solar con la que protegerlos. La piel de los niños es muy sensible y tenemos que evitar a toda costa que se quemen. En el mercado existen un gran número de marcas de crema solares y decantarnos por alguna de ellas puede suponer un gran problema. Para haceros que esta elección sea más sencilla, hoy queremos compartir con vosotros unos consejos que os pueden ayudar en vuestra elección.

Factor de protección adecuado

Lo primero de todo es elegir el factor de protección adecuado para la piel de nuestros pequeños. Este factor de protección lo que indica el número de veces que el fotoprotector aumenta la capacidad de la piel para no quemarse. Por ejemplo, si utilizamos un factor 20 estaremos consiguiendo retrasar el proceso de quemado 20 veces el tiempo normal sin protector.

En niños de corta edad, se recomienda utilizar factores de muy alta protección. Cabe decir que no existe la protección total pero los filtros 50+ pueden llegar a proteger casi el 100%.

Aplicación del protector solar

Los protectores solares más seguros para niños, son los llamados de amplio espectro. Se trata de productos que son capaces de bloquear tanto los rayos UVA como los UVB. Lo que sí debemos tener claro, es que hay que renovar la capa de protección cada cierto tiempo. Se recomienda hacerlo cada dos horas, aunque si lo hacemos con más frecuencia, no pasará nada.

Debemos estar muy alerta ante cualquier enrojecimiento anómalo de la piel ya que esto podría derivar en una quemadura leve.

Tipo de protector solar

Actualmente, en el mercado, nos podemos encontrar protectores de distintos tipos. Los más habituales son en crema, spray, loción o aceite. En el caso de los niños, los más recomendados con las cremas solares o las leches, ya que cuentan con agentes hidratantes. Dentro de lo posible, evitar productos que tengan alcohol en su composición.

Evitar los componentes no adecuados

Dentro de lo posible, para los niños, es importante dejar de lado aquellos productos que tengan parabenos en su composición. Los expertos afirman que su uso prolongado puede llegar a ser perjudicial para la salud de los pequeños. También es importante que no lleve ningún perfume que puedan generar alergias en la piel de los niños.

No utilizar cremas solares del año pasado

Si queremos ofrecer máxima protección a nuestros pequeños, no es recomendable utilizar cremas solares abiertas del año pasado. Estos productos, al igual que otros, van perdiendo sus propiedades con el paso del tiempo. Su duración máxima suele ser de 12 meses. Podéis comprobar la duración buscando en el envase el símbolo de un tarrito abierto, acompañado de un número que indica cuántos meses pueden utilizarse. Pasada esa fecha, no se puede garantizar que los filtros solares sigan siendo efectivos.

Además de contar con una buena crema solar, si queremos proteger a nuestros pequeños de los rayos del sol es recomendable que estén al sol el menor tiempo posible, utilizar una gorra y gafas de sol. De esta forma, nuestros hijos e hijas podrán disfrutar de la playa con total seguridad.

Dejar una respuesta