Según un reciente informe del British Medical Journal ha relacionado el consumo de cafeína durante el embarazo con el hecho de dar a luz bebés con bajo peso y más proclives a desarrollar enfermedades como la diabetes. La cafeína es una sustancia básicamente asociada al café, pero en realidad es un pesticida natural que se encuentra en las semillas, hojas y frutos de ciertas plantas. En los humanos tiene un efecto estimulante sobre el sistema nervioso central.

 A la luz de los resultados comentados, la Agencia para la Seguridad Alimentaria de Reino Unido ha rebajado las cantidades de cafeína que considera seguras en mujeres embarazadas, pasando de los antiguos 300 mg por día a los actuales 200 mg por día.

¿QUÉ ES LO MÁS INDICADO PARA HACER?

–Comprobar el etiquetado de los alimentos.

–La cafeína puede esconderse en los lugares más insospechados. Además de en el café (que contiene 75-100 mg por ración media) y en el té (30-50 mg por taza), la cafeína está presente en los refrescos de cola (10-50 mg; una Coca-Cola contiene 34 mg), en el chocolate (10-30 mg por chocolatina), así como en el café descafeinado (5 mg).

–Recuerda que todos los cafés contienen distintos niveles de cafeína. Un café grande de filtro de Starbucks, por ejemplo, contiene aproximadamente 330 mg de cafeína (un tercio más del límite diario recomendado), mientras que un capuccino normal o corto sólo contiene 75 mg. Si albergas dudas, limítate al descafeinado.

–Si crees que hasta ahora has estado bebiendo más de lo recomendado, no te asustes. Si estás embarazada, seguramente no te habrás desfasado y el riesgo es pequeño; basta con que de ahora en adelante actúes con prudencia.

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