Durante el primer año de vida de tu bebé será tan frecuente que escuches lo importante que es que le dejes gatear, como otro tipo de comentarios que invitan a hacer todo lo contrario, porque el suelo está frío, no está impoluto o simplemente porque se ensucia la ropa. Intenta no dar mucha importancia a estos últimos y no solo dejar que tu hijo esté en el suelo, sino estimular que lo haga, poniéndole ropa cómoda para ello y quitando de su alcance todo lo que pueda suponer un peligro.

El gateo es un momento importante en el desarrollo de tu hijo. Gracias a ello, los niños pueden desarrollar el equilibrio y la orientación espacial. Pueden comparar texturas, mirar y observar desde una posición distinta, favoreciendo así el contacto con los objetos y las personas.

Cuando favoreces que tu hijo gatee, favoreces también el desarrollo de su inteligencia, de su sociabilidad, de su lenguaje y de su motricidad. Sin embargo, muchas veces, quizás sin ser conscientes de ello, ponemos barreras que hacen muy difícil, cuando no imposible, que nuestros hijos gateen.

Los expertos en psicomotricidad aconsejan que los niños estén en el suelo todo el tiempo posible. Puedes utilizar algo que le aísle del frío. Te resultará fácil encontrar en cualquier tienda de juguetes o puericultura estructuras de plástico (son planchas cuadradas), que puedes encajar en el suelo a modo de alfombra, donde tu hijo estará a gusto y no pasará frío. Es además fácil de limpiar. Por el contrario, recomiendan que limites al máximo los momentos en los carritos, maxicosis, parques y andadores. De hecho éstos últimos están contraindicados. ¿Sabías que en países como Canadá no está permitida su publicidad o comercialización? En los ‘taca-taca’ el bebé carga su peso sobre sus piernas que todavía no están fortalecidas para tal tarea, al estar semisentados no ejercita el equilibrio, la espalda no se fortalece

También es recomendable que la cuna sea amplia.

gateo

Una de las cosas que solemos hacer las madres es coger a los peques de las manos cuando aún no caminan. No tengas prisa por que tu hijo eche a andar. Cada etapa tiene su importancia. Disfruta de cada una de ellas sin tener prisa por pasar a la siguiente.

La mejor manera de fomentar su autonomía es dejar que tu hijo pueda moverse a su ritmo. Normalmente los niños aprenden a gatear y a sentarse casi al mismo tiempo. Ambas habilidades se complementan y son necesarios para su desarrollo.

El gateo es una etapa con mucho encanto. Vívela a tope con tu bebé. Si quieres ver carcajear a tu hijo, no tienes más que perseguirle por toda la casa a cuatro patas. Prueba a esconderte detrás de una puerta y haz ruidos para que él te busque. Dale un pequeño susto cuando se acerque donde tú estás. Verás qué divertido. El mejor modo de jugar con tus hijos y conectar con ellos es por verse a su altura. Ahora toca vivir a ras del suelo.

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