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• DERMATITIS SEBORREICA: Inflamación de la piel que afecta en especial al cuero cabelludo y produce costras de color amarillo. Puede extenderse a la cara. Se debe a una hiperactividad de las glándulas sebáceas. Las costras se eliminan ablandándolas con aceite o vaselina y rascándolas luego con un peine.
• DESHIDRATACIÓN: Es la perdida de agua y sales minerales del organismo. La causa más frecuente de deshidratación en los niños es la gastroenteritis al producir vómitos, diarrea y fiebre. Es más grave en los niños pequeños porque regulan peor estas perdidas y no pueden pedir agua cuando tienen sed. La mejor forma de prevenirla es ofrecer abundante agua o pecho si es lactante.
• DIABETES: Es una enfermedad provocada por la insuficiente o nula segregación de insulina por parte del páncreas. La insulina es una hormona que permite la entrada de los hidratos de carbono en el interior de las células para ser utilizados por el organismo.
Cuando falta, el azúcar no se aprovecha y queda depositado en la sangre en forma de glucosa. El organismo entonces usa el riñón para desembarazarse de ella. Por eso los niños, diabéticos descompensados orinan mucho y tienen mucha sed. Otros síntomas son el excesivo apetito, acompañado sin embargo de la pérdida de peso.
• DIARREA: Aumento del número de las deposiciones que se hacen líquidas y malolientes, a veces con moco y/o sangre. El origen puede ser viral, en este caso duran pocos días y mejoran sin tratamiento. Cuando son de origen bacterial, son más complicadas.
Se acompañan con decaimiento, fiebre y vómitos. En niños son frecuentes también las diarreas debidas a parásitos intestinales. Son menos frecuentes las diarreas crónicas que en los niños suelen deberse a intolerancia o alergia a determinados alimentos o a fibrosis quística.