Esta semana, las fosas nasales del bebé comienzan a abrirse, lo cual le da la oportunidad de practicar la respiración con sus músculos y sus pulmones. Por supuesto, no tiene aire que respirar, de modo que inspira y espira líquido amniótico.
El bebé también flexiona algunos de los músculos que le permitirán alimentarse: su boca y sus labios. Su reflejo de mamar es tan fuerte que si su mano flota cerca de su cara, se chupará el dedo pulgar o cualquiera de los demás dedos. Las ecografías suelen mostrar a los bebés chupándose el dedo pulgar. De hecho, algunos bebés nacen con ampollas en los labios, dedos o manos de tanto chupar.
Este es tan sólo uno de los más de 70 reflejos con los que nacerá el bebé. El bebé suele agarrar alguna cosa, como por ejemplo el cordón umbilical. Agarrar es uno más de los muchos reflejos ya mencionados. Si ...