la-fiebre

Aunque alarme a la mayoría de los padres, la fiebre en sí no es algo negativo. Piensa que cuando a tu hijo le sube la temperatura es porque su sistema inmunológico se está empleando a fondo contra alguna infección. La medicina natural es de la opinión que detener la fiebre interrumpe el proceso de defensa del organismo y suele ser la causa de brotes infecciosos más largos y reiterados.

 Por lo general, esto se comprueba en infecciones de oido o gargante de los niños. De todas formas, ello no implica que no haya que prestar atención a la fiebre. Si persiste durante más de tres días y va acompañada de somnolencia, vómitos persistentes, enrojecimiento de la piel o dolor intenso deberás acudir al médico. Pero antes de llegar a eso, puede plantar cara al problema de forma natural y en casa.

GUÍA BASICA:

  • COMPRESAS DE AGUA FRÍA: Si la fiebre sube a 38°C, puedes optar por el siguiente antitérmico natural: aplica una compresa de agua fría en el viente del niño y humedécela de nuevo cada cinco minutos. Para hacer la compresa utiliza un trapo de fibras naturales, de algodón o hilo. Repite la operación hasta conseguir bajar la fiebre y, sobre todo, evita que sus pies se queden frios para que no se produzca una descompensación de la temperatura corporal. Puedes hacerle un masaje en los pies o abrigarlos con una mantita.
  • ZUMO DE NARANJA: La vitamina C ayudda a eliminar las toxinas y a bajar la temperatura. Hazle tomar zumo de naranja diluido en agua a lo largo del día. Las infusiones de tila con miel son también recomendables durante los procesos febriles.
  • SOPAS Y PURÉS: Mientras dure la fiebre, lo normal es que no tenga hambre. Cuando vuelva a tener apetito, dale cosas ligeras como sopas o purés de verduras, sémolas o cremas de cereales. No es conveniente que tome carne, huevos o pescado porque son alimentos ricos en proteínas y el organismo necesita mucha energía para digerirlos. Es mejor que el niño destine esa energía a recuperarse de la enfermedad.

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