la respiración

Ganar tranquilidad y confianza cuando el parto es inminente resulta vital para favorecer el nacimiento de tu hijo. Te explicamos algunos trucos para llegar flexible, fuerte y con una buena predisposición mental al acontecimiento más esperado. Controlando la respiración lograrás relajarte, eliminar tus posibles temores y transmitir a tu bebé calma y seguridad ante su nacimiento. El gran momento está cerca y mientras esperas hay diferentes cosas que puedes hacer en casa, tanto para mantenerte saludable y hacer que tu bebé reciba el mayor de oxígeno y alimentos, como para llegar al parto en buena forma física y con una mente positiva.

Aspectos a tener en cuenta en la RESPIRACIÓN: En yoga existen dos respiraciones de gran utilidad para ti en este momento, aparte de las que ya has aprendido en las clases de preparación al parto.

1. Fuera ansiedad: La primera va dirigida a tranquilizar tu mente y a disipar los miedos que puedas sentir al afrontar el nacimiento de tu primer hijo.

  • Cómo se hace: Sentada en una silla o en el suelo sobre una manta, sitúa las manos bajo tu barriga, sintiendo el contacto con tu bebé. Empieza a tomar el aire y suéltalo sin hacer nada especial, tan sólo concentrándose en la temperatura de la respiración. Cuando tomas el aire sientes el frescos  de la respiración y cuando lo sacas notas su calor.

2. Preparada para el parto: La segunda respiración, además de calmar y oxigenar al bebé, tiene como objetivo flexibilizar los músculos de la vagina.

  • Cómo se hace: Cierra los ojos y visualiza tu vagina como si fuera una flor. Cuando inspiras la flor se abre y cuando espiras se cierra. Mientras realizas esta respiración puedes hablarle a bebé, tranquilizándole de cara al parto, diciéndole que tú no vas a poner ninguna resistencia para que venga y que todo va a salir muy bien, que lo esperas con mucha ansiedad. Tu misma lograras estar mucho más tranquila

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