Hay un buen número de ejercicios que te pueden ayudar a sentirte mejor. Te sugerimos algunos muy sencillos.
–Para estirar la columna: Coloca una silla con el asiento hacia la pared y el respaldo mirando hacia ti. Flexiona las rodillas y estira todo el cuerpo, apoyando las manos en el respaldo.
–Para estirar el sacro: Puedes realizar otro ejercicio muy eficaz dándole la vuelta a la silla, poniéndote de rodillas y estirando la columna, apoyándote en el asiento de la silla con las manos.
–Para flexibilizar la columna (postura de gato): A cuatro patas en el suelo, inspira y hunde la espalda mientras levantas la cabeza hacia arriba. Luego al espirar, baja la cabeza y sube la columna cuando puedas.
—Para reforzar la pelvis: En posición vertical, abre las piernas un metro aproximadamente. Coloca el pie derecho en un ángulo de 90 grados y el izquierdo en un ángulo de 45 grados, como si los dos formaran una L. El tronco y la pelvis permanecen de frente (debes subir la pelvis y mantenerla firme para reforzar la zona). Toma aire, pon los brazos en cruz y suelta el aire mientras flexionas la pierna derecha (el tronco se queda como está) y mira con la cabeza hacia la derecha. Luego repite el ejercicio hacia el lado contrario. Otro ejercicio muy efectivo para reforzar la pelvis es sentarse de cuclillas con los talones apoyados en el suelo mientras colocas las manos en el asiento de la silla. Si te cuesta mucho por el peso de la barriga, descansa los talones sobre una manta. Intenta aguantar en esta posición unos minutos.
–-Para los tobillos y los pies hinchados: Partiendo del suelo, subre las piernas apoyándolas contra la pared o contra la cama, sepáralas un poco y comienza a hacer rotaciones con los pies, primero hacia un lado y luego hacia el otro. Después, cruza la pierna derecha por encima de la izquierda (ésta quedará muy tirante) y realiza rotaciones con la pierna de abajo para un lado y para otro. Para activar la linfa, con el talón derecho empieza desde el tobillo izquierdo a repasar la cara interna de la pierna, pero de forma muy suave hasta la pelvis. Si no llegas, te puedes ayudar con la mano.