La importancia de que los niños digan por su nombre a los genitales es para que los acepten como tal, de otra manera el mensaje que les llega es que hay algo extraño con estas partes del cuerpo.
Para muchas personas adultas decir vagina, pene, vulva, los hace poner nerviosos. Si el adulto no lo supera y pone nombres erróneos, manda mensajes confusos al niño.
¿Por qué es importante que llamen a los genitales por su nombre?

Algo que tenemos que darnos cuenta es que cuando los niños conocen y se sienten cómodos usando los términos correctos para los genitales, tienen una protección más firme contra el abuso sexual.
Si se sienten incómodos al hablar de ciertas partes del cuerpo, o si se ríen cuando alguien menciona esas partes, es más probable que se sientan avergonzados de hacer preguntas y es menos probable que digan si alguien los está tocando de manera inapropiada.
Investigaciones recientes muestran que conocer los términos anatómicos correctos mejora:
- La imagen corporal
- Confianza en sí mismos
- Apertura de los niños con los padres y adultos
- También desalienta su susceptibilidad a los abusadores.
Según los expertos además de la seguridad del niño, uno de los motivos más importantes es:
“Ayuda a los niños a desarrollar una imagen corporal saludable y más positiva, en lugar de usar apodos de que sus genitales son algo vergonzoso o malo”, dijo. «También les da a los niños el lenguaje correcto para comprender sus cuerpos y hacer preguntas sobre el desarrollo sexual».
Beneficios para la salud mental
Los protege de la agresión sexual, y también el aprender los nombres de genitales tiene efectos positivos sobre la salud mental.
Ayuda a los niños a desarrollar una imagen corporal saludable y más positiva, en lugar de usar apodos como si sus genitales son algo vergonzoso o malo.
Además, les brinda el lenguaje correcto para comprender sus cuerpos. De esta manera, sienten que tienen permiso para hablar libremente con sus padres cuando tienen preguntas.
Aprenderán sobre las partes íntimas y eventualmente sobre el sexo, y mucho antes de lo esperado. Es mejor que aprendan la información correcta de sus padres en lugar de sus amigos, películas o programas de televisión.
¿Cuándo hablar de estos temas con los niños?
Los expertos en desarrollo infantil dicen que debes comenzar a hablar con tus hijos sobre las partes privadas de una manera apropiada para su edad durante los años de la infancia.
Es normal que los niños alrededor de los tres años comiencen a hacer preguntas sobre las partes de su cuerpo, así que cuando suceda, aprovecha esta oportunidad para enseñarles los nombres.
La hora del baño y vestirse son una buena oportunidad.
Si alguien que conoces va a tener un bebé y tu hijo te pregunta cómo va a salir el bebé, díselo de una manera apropiada para su edad.
Si has convertido el diálogo en una comunicación directa, fluida y con respuestas acordes, se sentirán seguros y te preguntarán todas las dudas que necesiten saber.
Hablar de límites
Es importante que cuando hablas con el niño sobre sus partes privadas, hagas hincapié en que son privadas.
Deben comprender a medida que crecen su cuerpo les pertenece y que otras personas no tienen derecho a ver o tocar sus partes íntimas. Esto no significa que deba sentir vergüenza por sus cuerpos, solo que hay límites.
Explicarles que cuando son pequeños solo mamá, papá y, a veces, su pediatra debería ver o tocar sus partes íntimas.
Los niños pequeños a menudo están enamorados de sus genitales y en lugar de regañarlos por esta inclinación tan natural, simplemente debes explicarle que está bien hacerlo, pero debe hacerse en privado.
También hay que decirle: «Si quieres o necesitas hablar sobre las partes privadas, habla con mamá o papá en privado o dentro de nuestra casa, pero no en público».
No solo es importante explicarles a los niños que sus partes son privadas, sino que las partes de los demás también lo son.
Si bien la curiosidad es natural, las preguntas de un niño deben ser respondidas por los padres, no por sus compañeros.
Este es el comienzo de una conversación más amplia que debería suceder con el tiempo sobre el respeto de los cuerpos y los derechos de los demás, lo que es particularmente importante para los niños.
Palabras de expertos en la conclusión final
Es importante hablar de la privacidad y del respeto que se deben tener al tratar sus partes íntimas. Recordemos que la sexualidad es una parte fundamental de quién somos y debemos integrarla en nuestro día a día.
Hablar de la reproducción o las relaciones sexuales es una información clave para los niños, y muchas veces nos suele preocupar hablar con ellos y no tenemos claro cómo hacerlo.
Hay que hacerlo de manera gradual, según lo que ellos pregunten, según sus dudas y edad. De esa manera los niños se darán cuenta que hay permiso para hablar, preguntar y compartir todas sus dudas sobre el tema.
Al dialogar con ellos sobre esos temas , se sienten seguros y nos preguntarán todas las dudas. Los adultos estaremos tranquilos de que le estaremos dando la mejor información.
Si tienes alguna duda al respecto de abordar los temas, no dudes en consultar al pediatra. La comunicación con los niños es fundamental en todo momento y sobre cualquier tema. ¡Háblales siempre!