No sólo es importante que los niños estén bien educados y tengan habilidades sociales. Los niños no sólo deben ir a la escuela, hacer la tarea y portarse bien con sus compañeros si no que necesitan tener un tiempo al día dedicado al ocio. Los niños deben relacionarse con otros niños (familiares, amigos o vecinos) para aprender a sociabilizar y pasárselo bien. El tiempo libre es imprescindible para educar a un niño sano.
A medida que el niño es más autónomo, se amplía el ambiente en el cual se mueve el niño. En este momento, debemos hacer que se relacionen con otros niños de su edad en parques y disfrutar jugando. En esta etapa el niño es capaz de moverse, explorar y manipular todo lo que le rodea. Los padres deben intentar, además de cuidar y proteger, incorporar al niño al sistema social donde vive.
Enseñar a nuestros hijos la importancia de tener un tiempo libre de calidad es, uno de los aspectos de la educación más importantes y que solemos olvidar por no considerarlo tan importante. La educación en el tiempo libre permite mejorar la calidad de vida de los niños y, a través de ella, prevenimos conductas relacionadas con la ansiedad, aislamiento, depresión y otros muchos problemas. Un niño disfrutando de su tiempo libre será un adulto feliz, sin miedos y con una gran capacidad para relacionarse con otras personas.