Desde que aprende a mover esas pequeños piernas hasta que da sus primeros pasos, corre y salta tu bebé pasará por unas etapas más o menos establecidas.
Esto te orientará:
- De 0-6 meses edad:
–Los músculos del cuello del bebé no están completamente desarrollados al nacer, por lo que su cabeza se balancea a un lado, a otro. Pero estos músculos se fortalecerán. Y a los tres o cuatro meses empezará a controlar su cabeza él solo.
–Tu pequeño ha nacido sin rótulas: no se desarrollarán hasta que tenga seis meses. Durante los primeros meses, sus rodillas estarán flexionadas, pero a los seis meses las habrá fortalecido Y empezará a dar patadas siempre que
pueda.
- De 6-12 meses de edad:
–El cuerpo superior se fortalece con rapidez, y a los seis meses podrá sentarse sin ayuda y se colocará a cuatro patas. Para cuando tenga un
año, sus brazos serán lo suficientemente fuertes como para lanzar pequeños objetos.
–Los huesos de tu pequeño todavía están muy blandos. Puede que incluso doble las rodillas para chuparse los pies. Pero se está haciendo más fuerte día tras día, y a los 10 meses habrá aprendido que empujándose sobre las rodillas puede moverse hacia adelante y gatear’
–Los pies de tu bebé crecen rápidamente y al final de su primer año habrán alcanzado casi la mitad del tamaño que tendrán de adulto. Aproximadamente a esta edad empezará a dar sus primeros pasos, pero tendrás que ayudarle o
se apoyará en el sofá para intentarlo.
- De 12-18 meses de edad:
–Anímale a andar con los pies descalzos: le ayudará a estirar y fortalecer los
músculos de las piernas y aprenderá a utilizar los dedos para equilibrarse.
–Es probable que su cabeza sea un poco más grande en proporción al resto del cuerpo, pero ahora podrá controlar completamente los músculos del cuello y la cabeza. La cabeza le pesará todavía un poco, así que es probable que afecte a su equilibrio cuando el pequeño se mueva sobre los pies.
–Cada vez camina con más confianza, pero no podrá saltar hasta que tenga
dos años. Para entonces su coordinación y su equilibrio serán lo suficientemente fuertes para que pueda brincar y saltar a su voluntad.