Primera parte de una serie de mitos que debes desterrar, hay muchas creencias falsas en todo los relacionado con la nutrición en el embarazo, que incluso pueden llegar a ser perjudiciales para ti y para tu bebé.
1.»Tengo que comer por dos»
FALSO. Ni se te ocurra multiplicar la ingesta porque estás embarazada. La dieta se debe ajustar a ciertas necesidades que van cambiando ,i medida que el bebé crece. Estas necesidades varían poco respecto a las de una no gestante, aunque depende de cada persona. Vigila tu peso y no engordes más de 12 kilos ni menos de 5. Si aumentas un poco más, tampoco te alarmes (es preferible ganar más peso que alimentarse mal), pero recuerda que una embarazada con sobre-peso excesivo tiene más probabilidades de sufrir hipertensión o diabetes. Además, cuanto más grande sea el niño, más peligroso será el parto. La experta aconseja «comer pensando en el bebé, y no egoístamente o por dos, ni saltarse ninguna comida, porque los efectos secundarios también salpican al bebé que se está formando».
2. «No comas al ponerte de parto»
VERDADERO. Cuando empieces a notar molestias o las primeras contracciones que te hagan suponer que, efectivamente, el parto se va a desencadenar, es mejor que restrinjas la ingesta de alimentos inmediatamente, por si fuera necesario aplicar anestesia general si el parto se complica. Cuando llegues al hospital te indicarán si debes seguir sin comer ni beber.
3. «La cerveza produce más leche materna»
FALSO. La producción de leche materna se debe a un proceso neurohormonal y no a la cantidad de cerveza que consumes. ¡Ojo con el alcohol en el embarazo y en la lactancia!, es una auténtica bomba de relojería durante la gestación, ya que eleva el riesgo de anomalías y -malformaciones en el feto.