Segunda parte. Continuamos hablando sobre la salud y nutrición infantil

Alimentos necesarios:

La combinación de las necesidades nutritivas para el mantenimiento y el crecimiento del organismo hace que sea muy importante realizar una dieta balanceada y equilibrada. Las legumbres, las verduras y las frutas deben ser abundantes ya que son la principal fuente de vitaminas y minerales. La leche, ya sea en forma directa, o a través de sus derivados como el queso y la mantequillas, aportan gran cantidad de proteínas, grasas, sodio y calcio. La leche, además, es la principal fuente de calcio, mineral indispensable para el crecimiento y fortalecimiento de los huesos, por lo que su aporte debe ser mayor que en otras etapas de la vida. El aporte de proteínas debe ser cubierto mediante huevos, carnes rojas, carnes blancas y pescado.

Qué se debe evitar:

Se deben evitar los hidratos de carbono (azúcares) simples, tales como se encuentran en los chocolates, golosinas y caramelos. Las golosinas brindan aporte calórico, por lo que los niños después de consumirlas no tienen hambre y no quieren comer la comida. Sin embargo, no brindan ninguno de los que favorece el desarrollo de las caries dentales. También se deben evitar las bebidas gaseosas y las frituras excesivas, que a pesar de ser ricas y tentadoras no cubren las necesidades de vitaminas y proteínas. Es importante destacar que a los niños no se los debe obligar a comer ni amenazar con castigos si no comen, ya que de esa manera sólo se consigue un mayor rechazo a la alimentación. La forma correcta de educarlos para una alimentación sana es a través del ejemplo, realizando en el hogar comidas sabrosas, nutritivas y balanceadas.

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