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TU CUERPO TE HABLA: (1era parte)

Pero todo esto ocurre en tu interior y tú la única pista que crees tener es el incremento de intensidad y duración de las contracciones. Pero todavía hay más indicadores:

Cambios intestinales: es habitual que el movimiento intestinal se incremente pocos días antes del nacimiento. La prostaglandina, la hormona que prepara el cuello del útero para el parto, también influye en los intestinos. El cuerpo es una máquina inteligente, desde luego, y ésta es una manera que tiene de vaciarse antes que se intensifique la tarea del parto.   

Qué debes hacer: comer alimentos ricos en fibra y fáciles de digerir. Así ayudas a tu organismo a limpiarse de manera natural.

Caída del tapón mucoso: si descubres en tu ropa interior un flujo gelatinoso es que has expulsado el tapón mucoso. De color parduzco, tanto puede aparecer de golpe como durar unos días. La presencia de unas gotas de sangre se debe a la rotura de algunos vasos capilares, es normal. Hasta este momento el tapón mucoso cerraba y protegía el útero y, a medida que el cuello se va borrando, cae. De todas formas, no se trata de una norma que se cumpla al cien por cien. A veces existe trabajo de parto (pródromos) durante días sin que se pierda el tapón, otra, cae por completo cuando empiezan las contracciones intensas. Es imprevisible.

Qué debes hacer: ir al hospital o consultar con la partera para que valore en qué punto del parto te encuentras.

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