Aunque te parezca mentira, son muchas las medidas que puedes tomar para solucionar la falta de descanso, una de ellas es la ingesta de ciertos alimentos que son como un somnífero natural.
Cena al menos dos horas antes de acostarte y escoge unos platos ligeros y ricos en triptófano, un aminoácido que ayuda a vencer la ansiedad y conciliar el sueño, y que se encuentra en abundancia en los cereales integrales, el pavo, el atún, los plátanos, los dátiles, los higos secos, las nueces, el yogur y la leche. Evita los alimentos ricos en tiramina (carne de cerdo o quesos muy curados) ya que esta sustancia favorece la producción de norepinefrina, estimulante cerebral que provoca excitación.
Estos son los ingredientes que no deben faltar en tu mesa:
PLÁTANO: por su alto contenido en triptófano y en potasio (que te ayudará a evitar los calambres).
MANDARINAS: porque contienen bromo, una sustancia calmante.
LECHE: por su contenido en triptófano y calcio (ambos tranquilizantes). Un vaso de leche tibia puede ser un buen remedio relajante.
LECHUGA: contiene lactucario, un soporífero natural.
CALABACÍN: por el efecto narcótico de sus pepitas y su pulpa resulta un buen sedante, úsalo en tus ensaladas.
PATATA: por su riqueza en potasio (también anti calambres) y sus propiedades calmantes.
AVENA: un sedante natural que puedes tomar en forma de copos añadiéndolo a tus sopas o preparando purés.