Cuando estas embarazada el sentido del olfato se desarrolla y te hace notar olores que antes no sentías; puedes darle la culpa al estrógeno… Los niveles elevados de estrógeno durante el embarazo hacen que los aromas habituales del día a día se perciban de manera peculiar y distinta, de ahí que rechaces comidas o olores que antes tanto te gustaban, ahora te provoquen un gran rechazo,

Es muy probable que notes que tu desodorante habitual o tu perfume diario tengan un olor notablemente distinto, así como ciertos olores que antes ni los olías o ni los notaban que estaban en el aire. ¡Tranquila, cuando des a luz todo volverá a la normalidad así que no tires todavía tu perfume preferido!

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