Las canciones de cuna sin duda que son trocitos de amor. Poseen cualidades mágicas: recrean atmósferas relajadas, paisajes sosegados y momentos de intimidad entre tú y tu hijo. Sus estrofas suelen repetirse de manera uniforme, sin sobresaltos, consiguiendo que el bebé se duerma plácidamente.

Las nanas forman parte de la cultura popular y se transmiten de padres a hijos, de modo que cada familia suele mantener las suyas propias. No te detengas por desconocer la letra o la melodía. Lo importante es que tengas ganas y lo hagas de forma relajada, sin prisas ni con el objetivo único y exclusivo de dormirlo cuanto antes. Disfrútalas tú también.

DUÉRMETE NIÑO

Duérmete mi niño,
duérmete mi sol,
duérmete pedazo de mi corazón.

ASERRÍN, ASERRÁN

Aserrín, aserrán,
las campanas de San Juan,
las de alante corren mucho,
las de atrás se quedarán.

ARRORRÓ MI NIÑO

Arrorró, mi niño,
arrorró, arrorró.
La luna llegó
porque a su casita
se ha marchado el sol.

CU,CU,CANTABA LA RANA

Cu, cu, cantaba la rana,
cu, cu, debajo del agua,
cu, cu, pasó un caballero,
cu, cu, de capa y sombrero,
cu, cu, pasó una señora,
cu, cu, con falda de cola,
cu, cu, pasó una criada,
cu, cu, llevando ensalada.

ESTE NIÑO HERMOSO

Este niño hermoso,
que nació de día,
quiere que le lleven a la romería.
Este niño hermoso,
que nació de noche,
quiere que le lleven de paseo en coche.

A, AAA

A, aaa
Al niño pequeño, ¡quién le dormirá!
E, eee
Al niño pequeño yo le dormiré.
I, iii
Al niño pequeño ya lo dormí.
O,000
El niño pequeño ya se me durmió.
U, uuu
Al niño pequeño no lo duermes tú.

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