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Sería ilusorio pensar que una persona puede pasarse toda la vida sin enterarse de su origen. Los padres de un hijo adoptado deben desechar la idea de no revelarle su adopción. El riesgo de callar. Inevitablemente, en algún momento, el hijo lo sabrá. Este descubrimiento tardío e inesperado produce problemas psicológicos, a veces muy importantes, además de quebrantar la confianza en los padres, contra los que puede volverse.

Hablar pronto también es bueno para los papás, porque les permite vivir sin la angustia de ocultar un frágil secreto. Algunos padres adoptivos sufren al pensar en el día que tengan que hablarle claramente al niño, ya que creen que la verdad será traumática para él. Deben saber que el hecho será aceptado por el pequeño del modo más natural, siempre y cuando se le comunique tempranamente.

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A los 3 años es un buen momento. A esta edad preguntan sobre todo: de dónde vienen, quién trajo al mundo…Esto nos da ocasión para revelarle su origen, con espontaneidad y sin misterios. “Estábamos tristes porque no teníamos chicos y entonces te encontramos. Nos gustaste tanto y te queremos tanto que desde aquel momento somos muy felices, porque te tenemos a ti con nosotros”

Es importantísimo que siempre que él quiera debemos volver a hablar sobre el asunto, y afrontarlo con el mismo cariño y naturalidad que la primera vez. El pequeño debe tener muy claro que fue deseado y elegido y que su presencia nos ha llenado de alegría y de felicidad, que son una familia, que van ha estar siempre ahí para él o ella. Es un tema muy delicado, que cada cual lo adaptará a su estilo, siempre procurando, que la verdad sea aceptada por nuestro hijo con normalidad.

Los adultos adoptados que buscan a sus padres biológicos desesperadamente suelen ser en general, aquellas personas que se han enterado de grandes de que son adoptados; los que son informados de chiquitos no sienten esa necesidad con tanta desesperación.
 

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Educadora social, fotógrafa y amante de la vida. Tengo bastante experiencia en diseño gráfico, montajes, restauración, carteleria, etc. Dentro de mis aficiones tengo que decir que me fascina dibujar, la música, el cine, leer y, claro está, escribir (tengo algunos cuentos y relatos cortos)... ¡entre muchas otras cosas!

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