¿Cómo manejar la etapa, de los porque, de la curiosidad y darles la respuesta adecuada?. Te ofrecemos 10 reglas que te pueden ayudar a responderles

1. Valor siempre las preguntas del niño, sean cuales sean. Son una señal de que está madurando y de que siente curiosidad por las cosas. 
2. Mirarlo a los ojos cuando habla y pregunta. Desviar la mirada le hará pensar que ha cometido una falta y que merece la indiferencia de papá y mamá.
3. Usar palabras fáciles de entender y adecuadas a la edad del chico.
4. No escandalizarse. La regla de oro es no cuestionar ni el lugar, ni el tema, ni el momento de la pregunta.
5. Ser directo y natural. Los susurros o murmullos le dan un carácter prohibido al asunto.
6. Usar ejemplos sencillos para que comprenda mejor la respuesta. Ayuda mucho recurrir a situaciones que hayamos vivido antes, no solo la familia, sino algún vecino, o algún amigo.
7. Si no se conoce el tema, antes de inventar una respuesta no está de más usar alguna herramienta de consulta: Internet, libros…. siempre dentro de la medida de los posible debes decirle la verdad. A veces decirles “realmente no lo se, pero vamos a averiguarlo”, tiene mucho valor para ellos.
8. Evitar siempre un «no tengo tiempo para eso» o «vamos a preguntarle a mamá».
9. Una vez respondida la pregunta, hay que ver si la ha entendido o si tiene alguna otra curiosidad.
10. Tratar de que vuelva a dirigirse a ustedes cuando tenga cualquier otra duda. Decirle que siempre van a estar ahí para resolver sus interrogantes lo animará a seguir preguntando, que sienta confianza en mamá o papá.

Dejar una respuesta