Dicen que no hay preguntas incómodas, sino respuestas mal dadas. Es decir, para todas las preguntas difíciles siempre hay una repuesta adecuada a la edad del niños. Es cuestión de aceptar el interrogante con naturalidad y no escandalizarse por un tema que a los ojos de los adultos pueda parecer inapropiado. De hecho, para el pequeño todo es cuestionable y sólo un «eso no se pregunta» o una respuesta en forma de murmullo le harán ver que ése es terreno vedado.

Si ante la pregunta «¿por qué mamá se sienta para hacer pis?» o «¿cómo nacen los bebés?», papá y mamá responden que eso no se pregunta, el pequeño entenderá que ha hecho algo mal y es probable que no se atreva a cuestionarse algo de nuevo. Es ahí donde nacen los tabúes más insospechados. Y también, las imágenes falsas: si nadie le dice de dónde vienen los bebés, utilizará su imaginación para crearse una respuesta. La edad del «¿por que? también coincide con la etapa en la que su vocabulario ha mejorado, y ponerlo en práctica le divierte.

Ideas y consejos de cómo contestar

–Trata de evitar los discursos rebuscados  y  las explicaciones largas. Los niños prefieren descubrir por ellos mismos la mayoría de las cosas. A partir de los tres años, para reunir toda la información que necesitan, usan los «¿por qué?» como una vía de aprendizaje natural que les permite, además, poner en práctica sus habilidades lingüísticas.

–No debes obsesionarte con encontrar la respuesta precisa, busca siempre lo sencillo acorde a su edad, no hace falta buscar complicadas explicaciones científicas. Las respuestas interminables, si no se adecuan a la edad del niño, no sólo no las comprenderá, también lo abrumarán y quizá entienda cualquier cosa.

–Ser natural y usar el sentido común ayuda a dar con la respuesta adecuada.

–El niño no siempre entenderá la explicación, pero eso no es tan grave. Lo importante es que sepa que las preguntas tienen respuesta, que él puede buscarla y que papá y mamá apoyan esa conducta y siempre le darán respuesta a sus dudas.

–Ante preguntas como «¿por qué funcionan los autos?», si bien aún no se los puede introducir en los secretos de la ingeniería mecánica, pero es una buena ocasión para iniciarlo en nociones como llantas, motor, conductor, combustible, velocidad, por ejemplo.

–Puede ocurrir que, después de mucho esforzarse en encontrar una respuesta, el chiquito después de escucharla se distraiga o pase a otra pregunta, no te olvides que buscan que uno le preste atención y saber que le vas a constestar, tiene mucha validez para él. Enojarse ante su reacción no servirá de nada.

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