Envolver al bebé en una manta, en una sábana o toalla, puede resultar complicado al ser padres primerizos. Es lógico y común ver, a nuestro hijo, como una pequeña bolita que puede romperse con cualquier movimiento. De esta manera, cuando vamos a envolverlo para llevarlo a otro lugar, para abrigarlo del frío o aislarlo un poco del viento, es necesario saber cómo hacerlo. Si lo envolvemos correctamente, podremos llevalo a cualquier lugar sin que sobresalgan las piernas o quede algún brazo colgando.

como envolver al bebe

Envolver al bebé, es algo que deberemos hacer bastante a menudo. Si eres padre primerizo, os comento que es una buena solución para que el bebé duerma mejor y sin tantos sobresaltos, además puede llegar a evitar la famosa muerte súbita. Para hacerlo bien aquí dejo unos consejos para saber cómo se hace. Estos consejos intentarán evitar que el pequeño esté demasiado suelto o muy apretado. Recuerda que la envoltura tendrá que ser de un tejido agradable al tacto y suave para el pequeño. Un tejido que no de alergidas.

COMO ENVOLVER AL BEBÉ

Primero coloca al niño boca arriba, sobre la manta o el tejido que vamos a utilizar. Coloca la manta como si fuera un rombo. El pico de la cabeza, debemos doblarlo; de esta forma quedará como una pequeña almohada para el cuello. La costura deberá quedar detrás del cuello. Los pies los colocamos dentro de la manta. Luego dobla el sobrante hacia atrás, para que no se salgan. Ahora mete sus brazos, cuidadosamente reposados sobre su torso.

Seguidamente coge una esquina de la manta y envuelve el pecho del bebé y luego haz lo mismo con el otro extremo o esquina. Intenta que quede ajustada por la espalda. El bebé debe estar firmemente envuelto, pero no demasiado apretado. Hay mantas que disponen de un cierre de fieltro, así que adhiere y listo. Si no lo tiene, puedes utilizar un broche o un imperdible.

Debes asegurarte de que la manta llegue hasta el cuello del bebé, sin oprimirla. La cara, sin embargo ha de estar descubierta, para que pueda respirar bien. Cuando esté envuelto, comprueba la respiración del pequeño. Cuando tengas un poco de práctica, envolver a tu hijo será rápido. Si eres padre pimerizo, no tengas miedo, poco a poco irás haciéndote con estas habilidades.

Fuente: livingtextiles

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