conversarr.jpg

Te damos una serie de consejos que te pueden servir en la crianza de tus pequeños

• El amor de tu hijo es incondicional, nada lo cambiará. Es saludable que te extrañé, el reencuentro será incomparable. Tú te mereces estar bien para ser una excelente mamá. No te olvides, que papá lo ama tanto como tú.

• El niño precisa de un contacto breve y cariñoso todos los días. Serán necesarias muchas penitencias antes de que el niño abandone la conducta indeseada; lo que es normal y debe esperarse que así sea. No se requiere que los padres actúen con violencia, griten o se pongan histéricos. Los niños aprenden sus conductas por imitación. Se pude continuar usando la penitencia hasta los 10 y 12 años de edad sin descuidar el contacto físico.

• A los hijos hay que aceptarlos tal cual son. Dejar atrás los sueños que para ellos se tienen, fijarles límites para que se sientan bien con ellos mismos y no tengan la necesidad de identificarse con modelos perjudiciales. Así, se evitará que tengan esa necesidad de agradar y complacer a los otros.

• El almuerzo o la cena pueden ser momentos ideales para interactuar con un hijo, incrementar los lazos afectivos y educarlo. Lamentablemente, con frecuencia, se entablen batallas entre padres, hijos y abuelos. Sin embargo, la comida nunca puede ser un momento de violencia. Por eso: 1. Habla con tu hijo mientas, le da de comer. 2. Juega con algo al mismo tiempo que le das algunos bocados para mantener la comida interesante y atractiva. 3. Hazle caras o gestos chistosos y ruidos entre bocado y bocado. 4. Por medio del tacto y las caricias comunícale que la hora de la comida es muy especial.
 

Compartir
Articulo anteriorEl líquido amniótico
Artículo siguienteDiferentes alergias en los niños
Educadora social, fotógrafa y amante de la vida. Tengo bastante experiencia en diseño gráfico, montajes, restauración, carteleria, etc. Dentro de mis aficiones tengo que decir que me fascina dibujar, la música, el cine, leer y, claro está, escribir (tengo algunos cuentos y relatos cortos)... ¡entre muchas otras cosas!

Dejar una respuesta