ideas

No existe una edad considerada idónea para sacar a tu hijo de vuestra habitación. Cada familia debe valorar qué situación es la mejor para todos intentando que el cambio no sea traumático. Las familias que han compartido cama o habitación con sus hijos sin importarles hasta cuándo, se han dado cuenta de que a cierta edad ellos mismos parecen reclamar su propio espacio y se van a dormir solos sin problemas.

En asuntos de sueño, más vale pecar por exceso que por defecto: permitir que duerma contigo hasta que se canse no tiene ninguna contraindicación. Todo lo contrario. Sentirse atendido las 24 horas del día disminuye su ansiedad y por consiguiente su cerebro, completamente sosegado, puede centrarse en nuevos aprendizajes. Teniendo claro que el traslado viene rodado cuando el niño no tiene carencias afectivas, la cuestión es cómo hacer del cambio un acontecimiento divertido y natural. Si crees que está preparado pero quieres darle el último empujón, llévalo a lugares de venta de muebles, papeles de decoración, cortinas…..para que él te vaya dando su idea de como lo quiere. Hoy en día hay muchísima variedad, y para todos los bolsillos.

 Si tiene un hermanito de más edad con el que compartir habitación, el cambio te resultará aún más sencillo. Puedes incluso juntar sus camas durante un tiempo para que el pequeño se sienta más acompañado. Por lo general, a partir de los cinco años lamayoría de los niños no tienen problemas para dormir en su propia cama e, incluso, en una habitación individual.

Si ves que no quedó del todo convencido y para que no tenga la sensación de que lo has echado de vuestra habitación, es mejor que se acostumbre a la suya poco a poco. Los primeros días bastará con que le hagas dormir la siesta en tu cuarto. No es buen momento: si ha nacido un hermanito, o si estas esperando otro bebé.

Dejar una respuesta