lectura

Recuerda siempre que no es bueno forzar al niño, y es necesario que nos aseguremos de que ningún problema esté dificultando este proceso. A la hora de ayudar a tu hijo con la lectura, ten en cuenta que cada niño lleva un ritmo particular de aprendizaje.

Presta atención, si observas que tu hijo:

  • Escribe letras o números al revés o en espejo.
  • Ante lo leído, es incapaz de recordar lo que el texto decía.
  • Le cuesta ordenar historias de forma temporal: qué ocurre antes, qué sucede después, por último……
  • Confunde con frecuencia algunas letras.
  • No quiere leer y procura evitar esos momentos.
  • Prefiere siempre que sea otro que lea el libro.
  • Acerca demasiado la cabeza a la hoja de lectura.
  • No es capaz de seguir una película de dibujos animados entera.
  • Le cuesta relacionarse con otros niños o prefiere la compañía de los adultos.
  • No es capaz de hacer sus deberes él solo.
  • Le cuesta concentrarse en una actividad concreta.
  • A partir de una escena, le cuesta inventarse una historia.

Estos problemas que pueden presentarse en el aprendizaje, cuanto antes los detectemos, mucho mejor. Con una consulta a un psicólogo infantil te podrá asesorar sobre ciertos estudios que deberás realizarse a tu pequeño.

Dejar una respuesta