Para que un niño de corta edad pueda ir al baño por sí mismo y dejar los pañales, sus órganos y su sistema nervioso deben ser suficientemente maduros. Este es un proceso que requiere de un tiempo. Así mismo, indicamos algunas pautas que le pueden servir de gran ayuda.
-Enséñale dónde puede encontrar el orinal o el adaptador. Acostúmbrate a colocar el recipiente en un lugar al que pueda acceder él mismo y sin dificultad alguna.
–Incítale a utilizarlo. Propónselo cada 2 horas, ya que cuando son tan pequeños, aunque tengan ganas, pueden estar ocupados y no darle la importancia que requiere, hasta que ya es demasiado tarde. Si se muestra inquieto y se mueve desazonadamente mientras juega, ofrecelé el orinal o el adaptador sin esperar.
–No le fuerces. Si la higiene no parece ser su prioridad, no hay por qué alarmarse. Aún está cómodo en sus pañales o tal vez le gusta dejarse mimar mientras le cambias el pañal. Lo ideal es esperar un par de semanas para volver a intentarlo.
–Reacciona rápidamente si te pide el orinal. No le hagas esperar en ningún caso. Y, al contrario, si cada dos horas no tiene ganas todavía, amplía los intervalos de tiempo.