dormir

Hasta el momento de dar a luz, la madre suele estar descansada. Sin embargo, una vez nace el niño/a todo cambia. Los recién nacidos no duermen de un tirón si no que se duermen un ratito varias veces al día. Hay que tener en cuenta que suelen comer cada dos horas, incluídas las noches, por lo que la madre no descansa. Conforme pasen los meses, podemos sentirnos agotadas, pero es algo normal ya que el descanso es fundamental en nuestra vida. Es importante que aprovechemos todos los momentos que podamos para descansar, cuando el bebé duerma.

Aunque puede ser tentador usar el tiempo de la siesta de su bebé para limpiar la cocina, lavar una carga de ropa o preparar la cena, intente evitarlo. Ponga sus pies en alto e intente descansar; así disfrutará más con su pequeño. Los expertos aconsejan seguir, en la medida de lo posible, el ciclo sueño-vigilia del niño: dormir cuando él lo hace, independientemente de la hora que sea. Así es posible recuperar el sueño que se va perdiendo durante la noche.

En los días siguientes al nacimiento del bebé, además de los cuidados del padre, también es bueno contar con la ayuda de algún familiar o amigo. Así la madre podrá descansar con menos interrupciones. Es importante que tengáis esto muy en cuenta ya que no hay nada peor que tener que cuidar de un bebé cuando estamos agotadas y no podemos más. Descansa siempre que puedas y disfruta de la nueva etapa.

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