Sentado o echado en el suelo, sus manos se lanzan a descubrir el mundo. Sus propias manos van a ser su juguete más preciado durante varios meses. En cuanto las descubra, disfrutará entrelazándolas, observándolas, mordiéndolas. Pero llegará un momento en que se lanzará a una aventura más apasionante aún: tocar todo lo que le rodea. Esta actividad le fascina, le proporciona gran satisfacción y le permite relacionarse con su entorno activamente.
Manos a la obra en el gimnasio:
Los gimnasios son uno de los juguetes que más le entretienen entre los 6 y los 12 meses. Son versátiles, de colores luminosos y suelen tener más de una posición. Eso sí, es imprescindibles que sean estables y sólidos, «a prueba de boca». También es importante que incorporen música y sonidos.
Cómo será su evolución:
1. Tardará en ser preciso: Durante los primeros meses, los ojos y las manos de los bebés van por libre. Cuando los coordine, todavía tendrá que aprender a medir las distancias.
2. Necesita practicar: La escena se repetirá varias veces: levanta un brazo, intenta alcanzar la parte del juguetes que más le atrae….y falta. Cuando por fin lo consiga continuará repitiendo la acción, ya que obtener el resultado esperado le resulta gratificante. Así, practicarás y practicará hasta convertirse en un «experto».
3. Descubrirá su «poder». Si tira de la anilla, ¡la figura se mueve! Y si aprieta esa pieza roja, ¡se enciende una luz!. Con el descubrimiento de la relación causa efecto de sus primeros pasos de razonamiento intuitivo. Disfrutad de este momento: su cara se convertirá en una gran sonrisa cuando vea premiados sus esfuerzos.