animales

Pueden convertirse en el compañero de juegos que le sigue a todas partes. Cada uno de ellos le ofrece una complicidad especial y pueden aprender a querer a los animales.

Uno distinto para cada personalidad:

–Animales de granja y domésticos: Terneros, conejos, perros o gatos suelen ser los elegidos por los niños más tranquilos, que juegan sileciosamente. Así, dan rienda suelta a su ternura y sentimientos de protección.

–Animales “peligrosos”: es un niño valientes, pero con los tiburones, tarántulas o serpientes aprende a conjurar algunos de sus miedos, no siempre relacionados con los animales.

–Animales salvajes: El niño movido y lleno de energía elige el caballo más veloz, el dinosaurios más terrorpifico o el león más astuto. Así muestra sus ansías de autonomía y libertad.

1 comentario

  1. Qué buen artículo, nunca m ehabía parado a pensarlo.
    a mi hijo le encantan los animales, más que los coches o las máquinas escabadoras. Y es verdad q ue va cambiando de preferido, según se encuantra.
    Muchas gracias¡

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