embarazada-comiendo-3.jpg

Hay ciertos consejos que si los sigues podrás lograr evitar no ganar peso extra y así podrás ir tanto a las fiestas como darte ciertos gustos, sin remordimientos

1. Tener los deberes hechos te permitirán relajarte un poco: Significa que si estás mentalizada para cuidarte. Si llevas tu embarazo bien, si te estás alimentando correctamente, no sentirás tantos remordimientos al rendirte un poco ante una rica bandeja de comida.

2. Si bebes un poco de alcohol, hazlo con el estómago lleno: Si acostumbras a tomar aperitivo, dedícate al agua o a los refrescos y así podrás tomar un poco de vino durante la comida (cuanta menos graduación mejor). Es cierto que el alcohol es tóxico para el bebé, y si lo tomas con el estómago vacío tu organismo absorberá mayor cantidad.

3. No hay que sobrecargar el cuerpo con demasiada comida: Es difícil levantarse de una mesa con una ligera sensación de hambre, pero en realidad es lo que más te convendrá. Saber echar el freno es una gran virtud y más si estás en la época en que las náuseas o acidez son trastornos tan habituales.

4. Cuando no puedes diseñar tu propio menú, cuida las cantidades: En primer lugar, no te conviene repetir. En segundo lugar, limita la guarnición. Ya sabes, no es el pan lo que engorda, sino la cantidad de comida que hay en el plato. Sobre todo si te interesa limitar la ingesta de grasas: que son las más difíciles de digerir y tu cuerpo, con el aumento de peso y la presión abdominal, no le será fácil.

5. Evita el exceso de sal: La retención de líquidos está al acecho así cuídate. Olvídate por un tiempo de los frutos secos salados y otros snacks, o embutidos. Tu estómago, y tu peso, agradecerán más unos ricos pinchitos de queso fresco a unos cacahuetes salados.

6. Come sin prisa: Una de las mejores armas contra los excesos es masticar los alimentos lentamente. No sólo se digieren mejor sino que también se tiene una mayor sensación de saciedad.

Dejar una respuesta