Así lo asegura un estudio publicado en la revista médica Sleep llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Michigan (EE.UU.). Los problemas de sueño son más comunes en bebés cuyas madres sufrieron un estado depresivo en el embarazo. De los 18 bebés que se estudió, once ratificaron este descubrimiento: tras el nacimiento, tardaban más tiempo en dormirse (80 minutos, frente a los 20 que tardaban los bebés de las madres que no sufrieron depresión), y se despertaban más veces durante la noche (cuatro veces, en lugar de dos veces como les ocurría a los otros bebés).

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