La gestación extrauterina, es aquel óvulo fecundado fuera del útero. Esta gestación tiene lugar durante más o menos los doce primeros meses de vida de nuestro bebé. El bebé va creciendo y se perfeciona de forma intrauterina en nuestro vientre, una vez llega al mundo continua una fase de maduración vital para el correcto desarrollo tanto físico como emocional de nuestro hijo. Mientras el bebé no puede valerse por si mismo necesita que le demos sensación de cariño para obtener una estructura emocional confiada y plena.

Todos los niños al nacer tiene el instinto reflejo de sujetar la mano o el dedo, buscando constantemente el contacto íntimo. De esta manera es  igual de importante para nuestro hijo haber tenido una gestación saludable durante el embarazo como continuar ese proceso durante la gestación extrauterina. La lactancia materna fomenta el tan necesitado contacto físico con nuestro hijo.

La fragilidad del bebé se va fortaleciendo gracias a las atenciones que recibe y sus necesidades primarias se convierten en una base de seguridad muy necesaria si tenemos en cuenta la importancia del contacto con nuestro hijo. Es importante también tener en cuenta que en muchas ocasiones el llanto de nuestro hijo será una forma de reclamar cariño. Es imprescindible darle masajes, acariciarlo y mostrarle nuestro amor a nuestro bebé, sobre todo, durante los primeros meses. De esta manera, el niño podrá adquirir un entorno positivo y estimulante.

 

Imagen: saludmasdietas

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