El metabolismo cambia durante el embarazo, lo que hace que tanto el volumen vascular como el caudal cardíaco y el agua corporal total aumenten. Precisamente estas alteraciones favorecen los intercambios entre la madre y el feto. Por eso, es muy importante que estés bien hidratada. 

Te enumeramos 4 razones por las cuales debes hidratarte bien:
 

1. Se ha demostrado que el agua es necesaria para todos los tejidos fetales y para la formación del líquido aminótico, cuya función principal es proteger al feto dentro del útero de la madre.

2. Durante el embarazo el umbral de sed disminuye, lo que provoca que la mujer tenga sed antes de lo acostumbrado; bebe agua regularmente.

3. Una buena hidratación evita molestas y peligrosas infecciones urinarias, como la cistitis.

4. Como en los meses de gestación aumenta un 30% el filtrado renal, se aconseja beber agua cada 4 o 5 horas para facilitar el trabajo de los riñones y la eliminación de los desechos del metabolismo.

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