calcio

Tomar calcio es importante a lo largo de vuestra vida pero, sobre todo, durante el embarazo. Tu bebé en desarrollo necesita calcio para tener huesos y dientes fuertes, y un corazón, nervios y músculos sanos. Cuando una mujer no obtiene suficiente calcio a través de la dieta, el cuerpo adquiere el calcio de los huesos. Con el tiempo, esta pérdida puede debilitar los huesos significativamente y resultar en osteoporosis. Por ello, debes consumir mucho calcio durante toda la gestación.

El ácido fólico, el hierro y el calcio son tres pilares importantes, pues influyen en la correcta formación del bebé y son indispensables para completar una correcta constitución del feto. Para reforzar el nivel de calcio que el organismo requiere, es suficiente aumentar la dieta diaria con el equivalente a dos vasos de leche durante los nueve meses de gestación. Afrmás, existen otros alimentos con igual o mayor aporte que resultan muy efectivos para obtener las dosis diarias recomendadas. La concentración de calcio en el repollo, la soja y las acelgas es más elevada que la de los propios productos lácteos.

Durante los últimos dos trimestres del embarazo y el período de la lactancia, su cuerpo absorbe más calcio de los alimentos que cuando no está embarazada. Incluso después de que haya nacido tu bebé y lo hayas destetado, presta atención a tu consumo de calcio.

 

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