La presión manual: de los seis meses al año de vida

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a.- De los seis a los nueve meses: en esta etapa, el bebé ya es capaz de mantenerse sentado, posee un mejor seguimiento visual y tiene mayor movilidad del hombro y del codo.

Este desarrollo le permite acercar la mano para coger el objeto con la pinza inferior, es decir, entre el pulgar y el dedo meñique.

Podemos observar como se pasa el sonajero de una mano a otra, golpeándolo con gran fuerza.

Con ocho meses, ya empezará a tirar objetos al suelo, observando cómo caen y el ruido que hacen al chocar contra el piso.

Otra habilidad bastante notable es que, si tiene un cubo en cada mano, son capaces de soltar uno para sostener un tercero.

El bebé en su medio año de vida

b.- De los nueve meses al año: en este momento aparecerá la presión en la pinza digital superior. Esto supondrá un gran logro ya que, a partir de ahora tiene la habilidad de coger objetos pequeños con el pulgar y el dedo índice, facilitando una mayor precisión de movimiento.

El incremento de su fuerza motriz, así como la maduración de las articulaciones de la muñeca y la mano, harán que se diversifiquen sus posibilidades manipulativas.

En resúmen, a partir de este momento, podemos decir que es capaz de arrancar, apilar, deslizar, empujar, sacudir, lanzar, toda clase de objetos que se encuentran a su alcance y, en especial, juguetes y pelotas.

También puede hacer sonar una campanilla, tirar de un cordel para acercarse el aro que está atado y señalar con el dedo índice aquello de anhela manipular o, simplemente, tocar.

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